lunes, 24 de marzo de 2014

Dos virtudes


Ni al orgullo ni al odio des cabida,
sirve a otros, amando en abundancia,
que el amor y humildad son los que alcanzan
lo más bello y sublime de la vida.

El ejemplo de Cristo nos invita
a amar a los demás, sin arrogancia,
sin darle a nuestro hacer mucha importancia
evitando lo que la envidia incita.

Lo humilde, es compañero de lo amable.
Las dos virtudes van emparejadas,
brindando un fruto bello y agradable.

Que unidas, suelen ser sacrificadas;
La uva, para dar su vino alegre,
precisa por los hombres ser pisada

Anónimo

martes, 4 de marzo de 2014

¡GRACIAS SEÑOR!



Hoy quiero darte gracias por tu amor, por lo mucho que me has dado.
Gracias por sacarme del dolor, y por lo bien que me has cuidado.

Gracias por el amor de familia, por cada día que me das
Gracias por tu mirada que me alivia, y por la ternura de mi hogar.

Gracias te doy en este día, por el respeto de mis hermanos
Gracias por que en mi confías, llevándome siempre de tu mano.

Gracias por la vida que me diste, por perdonar mis mil errores
Gracias por que me reconstruiste de solo pedazos sin valores.

Gracias por darme otra oportunidad, para vivir en tus caminos
Gracias por acercarme a la verdad y limpiar mi mal destino.

Gracias por dar tu vida por mí, por amarme de tal manera;
Aun cuando me alejaba de ti, hacia un abismo de quimeras.

Gracias por que sin merecerte me has tomado entre tus brazos;
Y aun entre mis horas más dementes has velado de mis pasos.

Gracias Señor por este día, dedicado a dar gracias por tu amor
Gracias por que cuando me perdía me lavaste con tu sangre ¡Señor!

Autor desconocido

domingo, 2 de marzo de 2014

Plegaria



SEÑOR… Has de mí siempre una niña de alma pura…
de corazón humilde a tu enseñanza..
de limpia boca donde la alabanza
prenda sus flores de sin par alguna…

Has de mí siempre una niña que persiga
la suma de la perfección…que a ti he entregado,
no mire hacia la senda del pecado
ni tras el burlador incauto siga…

Dame tu saber!… dale a mi alma
la blancura sin mancha, de los lirios,
y encuentre por siempre en tus caminos
para mis dudas y angustias, la calma…

Una niña quiero ser… a tu semblanza…
Una niña todo amor… todo dulzura,
para darle al que sufre, tu ternura,
para darle al afligido una esperanza…

SEÑOR!... Has de mí siempre, una niña que comprenda
lo inmenso de tu amor, y humildemente
pregone tu bondad… y que dulcemente
invite al pecador que hasta ti venga.

Anónimo